Cuando pensamos en una red informática solemos pensar en routers, ordenadores, servidores o conexión WiFi. Sin embargo, detrás de muchos de estos sistemas existe una infraestructura que pasa mucho más desapercibida: el cableado estructurado.
Aunque pueda parecer simplemente un conjunto de cables, en realidad se trata de un sistema diseñado y organizado siguiendo unas determinadas reglas. Su función es permitir que diferentes dispositivos y servicios puedan comunicarse de forma fiable y ordenada.
Pero ¿qué es exactamente el cableado estructurado? ¿Qué características tiene? ¿Y cuáles son las principales normas de cableado estructurado?
En este artículo repasamos estos conceptos de forma sencilla para entender cómo funciona esta infraestructura y por qué es tan importante en las redes actuales.
¿Qué es el cableado estructurado?
El cableado estructurado es la infraestructura física que permite conectar diferentes dispositivos dentro de un edificio o instalación.
Por ejemplo, cuando conectamos un ordenador a Internet mediante un cable de red, ese cable puede formar parte de una instalación mucho más amplia que incluye:
- Cables de cobre o fibra óptica.
- Tomas de red.
- Conectores.
- Paneles de conexión.
- Armarios de comunicaciones.
- Canalizaciones.
- Equipos de red, como switches.
- Elementos utilizados para organizar e identificar las conexiones.
La principal diferencia respecto a una instalación realizada sin planificación es que el cableado estructurado de redes se diseña siguiendo una serie de criterios y estándares.
Esto permite que la infraestructura sea más fácil de mantener, ampliar y adaptar a las necesidades futuras.
¿Para qué sirve el cableado estructurado?
Imaginemos una oficina con 30 trabajadores. Cada puesto necesita conexión a Internet y acceso a los recursos de la empresa. Además, puede haber impresoras, teléfonos IP, cámaras de seguridad, puntos de acceso WiFi o servidores.
Todos estos dispositivos necesitan comunicarse entre sí.
En lugar de instalar cables de cualquier manera, el cableado estructurado permite crear una infraestructura organizada desde la que se distribuyen las diferentes conexiones.
De esta manera, si dentro de unos años la empresa necesita añadir nuevos puestos de trabajo, normalmente será mucho más sencillo ampliar la red.
Esto también facilita las tareas de mantenimiento. Si una conexión deja de funcionar, una instalación correctamente organizada permite identificar con mayor facilidad dónde se encuentra el problema.
Características del cableado estructurado
Entre las principales características del cableado estructurado encontramos la organización, la flexibilidad y la capacidad de ampliación.
Organización
Los cables se distribuyen siguiendo una estructura determinada y se identifican correctamente. Esto facilita saber qué conexión corresponde a cada puesto o dispositivo.
Una buena organización también evita que los armarios de comunicaciones se conviertan en una acumulación de cables difíciles de identificar y mantener.
Flexibilidad
Una misma infraestructura puede utilizarse para diferentes servicios de comunicaciones. Por ejemplo, datos, telefonía, determinados sistemas de seguridad o puntos de acceso inalámbricos.
Esto evita tener que crear una red completamente independiente para cada servicio.
Escalabilidad
Una red bien diseñada debe poder crecer.
Si una empresa aumenta el número de empleados o incorpora nuevos dispositivos, la infraestructura debería permitir añadir conexiones sin tener que sustituir todo el sistema.
Facilidad de mantenimiento
Cuando todos los elementos están identificados y organizados, localizar un problema resulta mucho más sencillo.
También facilita realizar modificaciones o sustituir componentes cuando sea necesario.
Rendimiento
La calidad de los componentes, la instalación y la correcta elección del tipo de cable influyen directamente en las prestaciones que puede ofrecer una red.
No basta con utilizar un cable de una determinada categoría: toda la instalación debe estar correctamente diseñada y ejecutada para conseguir el rendimiento esperado.
¿Qué cables se utilizan?
No todos los cables de red son iguales. La elección depende de factores como la velocidad que necesitamos, la distancia que debe cubrir la conexión y las características del lugar donde se instalará.
En las redes Ethernet es habitual utilizar cable de par trenzado, formado por varios pares de hilos de cobre.
Dentro de este tipo de cable existen diferentes categorías. Algunas de las más conocidas son:
- Cat 5e: ampliamente utilizada en redes Ethernet y capaz de soportar conexiones de hasta 1 Gb/s en las condiciones correspondientes.
- Cat 6: ofrece mejores prestaciones frente a interferencias y puede utilizarse para conexiones de mayor velocidad en determinadas condiciones.
- Cat 6A: está diseñada para soportar 10 Gb/s hasta 100 metros, siempre que la instalación cumpla los requisitos correspondientes.
También existe el cableado de fibra óptica, que transmite información mediante luz en lugar de señales eléctricas.
La fibra óptica resulta especialmente interesante cuando se necesitan grandes velocidades, cubrir distancias importantes o conectar diferentes zonas de una instalación.
Por tanto, elegir entre cobre y fibra no depende únicamente de cuál sea «mejor», sino de las necesidades concretas de cada red.
¿Qué son las normas de cableado estructurado?
Las normas y estándares de cableado estructurado son un conjunto de especificaciones que indican cómo debe diseñarse, instalarse y comprobarse una infraestructura de comunicaciones.
Su objetivo es evitar que cada instalación se construya de una forma completamente diferente.
Estas normas establecen, entre otras cuestiones, aspectos relacionados con:
- Los tipos de cables y componentes.
- Las distancias máximas.
- La distribución de los elementos.
- Los conectores.
- La organización de las conexiones.
- Las características de la instalación.
- Las pruebas que deben realizarse para comprobar su funcionamiento.
En otras palabras, las normas proporcionan unas reglas comunes para conseguir instalaciones más fiables, compatibles y fáciles de mantener.
Principales normas y estándares de cableado estructurado
Cuando hablamos de normas del cableado estructurado, podemos encontrar diferentes estándares dependiendo del ámbito geográfico y del tipo de instalación.
Entre las referencias más conocidas se encuentran las desarrolladas por organismos como ANSI/TIA e ISO/IEC, además de las correspondientes normas europeas.
ANSI/TIA-568
La familia ANSI/TIA-568 es una de las referencias más conocidas cuando hablamos de cableado de telecomunicaciones.
Define diferentes aspectos relacionados con el diseño y la instalación de sistemas de cableado, incluyendo el uso de cables de cobre y fibra óptica.
También establece criterios relacionados con la estructura de la instalación y sus componentes.
Por este motivo, es habitual encontrar referencias a ANSI/TIA-568 cuando se habla de instalaciones de redes Ethernet y de cableado estructurado.
ISO/IEC 11801
La norma ISO/IEC 11801 establece requisitos para sistemas de cableado genérico.
Su finalidad es proporcionar una infraestructura que pueda utilizarse para diferentes aplicaciones de comunicaciones y que pueda adaptarse a las necesidades de los usuarios.
Es una referencia internacional importante a la hora de diseñar sistemas de cableado estructurado.
Normas EN
En Europa también existen normas específicas relacionadas con el cableado de telecomunicaciones.
Por ello, una instalación profesional debe tener en cuenta no solo los estándares internacionales, sino también las normas europeas y la legislación que pueda ser aplicable al edificio o instalación concreta.
¿Por qué existen diferentes normas?
Puede resultar confuso encontrarse con diferentes estándares cuando simplemente queremos instalar una red.
La razón es sencilla: una red moderna está formada por muchos componentes diferentes y necesita que todos ellos funcionen correctamente entre sí.
Las normas ayudan a establecer unas reglas comunes para que cables, conectores y otros elementos puedan trabajar juntos de forma adecuada.
Además, permiten definir unos criterios técnicos relacionados con el rendimiento, la instalación y la comprobación de la infraestructura.
Esto resulta especialmente importante en edificios grandes, oficinas, centros de datos y otras instalaciones donde existen cientos o incluso miles de conexiones.
¿Qué ocurre si no se siguen las normas?
Una instalación puede funcionar aunque no se haya realizado siguiendo correctamente los estándares. El problema es que eso no significa necesariamente que funcione bien o que vaya a hacerlo cuando aumenten las exigencias de la red.
Por ejemplo, una instalación incorrecta puede provocar:
- Pérdidas de rendimiento.
- Interferencias.
- Problemas de conexión.
- Dificultades para localizar averías.
- Limitaciones al actualizar la velocidad de la red.
- Costes adicionales al tener que modificar la instalación posteriormente.
Además, algunos problemas pueden no aparecer inmediatamente.
Una red puede funcionar correctamente con las necesidades actuales y comenzar a presentar problemas cuando se incrementa la velocidad, se incorporan nuevos dispositivos o aumenta la cantidad de datos que circulan por ella.
Por eso, respetar las normas para cableado estructurado ayuda a crear una infraestructura preparada no solo para las necesidades actuales, sino también para las futuras.
Cableado estructurado y WiFi: ¿son lo mismo?
No.
El WiFi permite conectar dispositivos sin utilizar un cable entre el dispositivo y el punto de acceso. Sin embargo, los propios puntos de acceso WiFi necesitan estar conectados a la red.
En una oficina, por ejemplo, un punto de acceso puede recibir la conexión de red mediante un cable Ethernet.
Por tanto, una buena infraestructura de cableado puede ser también una parte fundamental de una red WiFi de calidad.
Esto explica por qué mejorar el WiFi de una oficina no siempre consiste simplemente en comprar un router o instalar más puntos de acceso. La infraestructura cableada que conecta esos equipos también es importante.
¿Cómo se planifica una instalación de cableado estructurado?
Antes de empezar a colocar cables es necesario estudiar las necesidades de la instalación.
Algunas preguntas importantes son:
- ¿Cuántos puestos de trabajo habrá?
- ¿Qué velocidad necesitará la red?
- ¿Qué distancia existe entre los diferentes puntos?
- ¿Habrá servidores, cámaras, teléfonos IP o puntos de acceso WiFi?
- ¿Es probable que la red crezca en el futuro?
- ¿Qué condiciones tiene el lugar donde se instalarán los cables?
- ¿Qué normativa debe cumplir la instalación?
Con esta información se puede decidir qué tipo de cable utilizar, dónde colocar las tomas de red y cómo organizar los diferentes elementos.
También es importante dejar margen para futuras ampliaciones. Una infraestructura diseñada únicamente pensando en las necesidades actuales puede quedarse pequeña antes de lo esperado.
¿Qué es la certificación del cableado?
Una vez realizada una instalación, no basta con comprobar que los dispositivos tienen conexión.
El cableado puede someterse a diferentes pruebas para verificar que cumple los parámetros establecidos para la categoría o clase correspondiente.
Este proceso permite detectar problemas que no siempre son visibles a simple vista, como errores en las conexiones, problemas de continuidad o determinadas deficiencias que pueden afectar al rendimiento.
La certificación proporciona además información útil sobre el estado de la instalación y puede facilitar las tareas de mantenimiento posteriores.
¿Es necesario renovar todo el cableado cuando aumenta la velocidad de Internet?
No necesariamente.
La velocidad de la conexión a Internet y la capacidad de la red interna son conceptos relacionados, pero no son exactamente lo mismo.
Por ejemplo, contratar una conexión a Internet más rápida no implica automáticamente que haya que cambiar todos los cables de una oficina.
Sin embargo, si la infraestructura existente no es capaz de soportar las velocidades que se necesitan, puede ser necesario actualizar determinados elementos.
Por eso es recomendable analizar primero qué cableado existe, qué categoría tiene, cómo está instalado y qué prestaciones ofrece antes de sustituirlo.
¿Por qué es importante planificar el cableado desde el principio?
El cableado suele permanecer instalado durante muchos años, mientras que los equipos conectados a él cambian con mucha más frecuencia.
Una empresa puede sustituir ordenadores, switches, servidores o puntos de acceso varias veces durante la vida útil de una infraestructura de cableado.
Por eso, una instalación correctamente planificada puede convertirse en una inversión a largo plazo.
La idea es sencilla: los dispositivos cambian, pero la infraestructura que los conecta debería estar preparada para acompañar esos cambios.
En resumen
El cableado estructurado es mucho más que un conjunto de cables. Es la infraestructura física sobre la que se apoya buena parte de las comunicaciones de un edificio.
Sus principales características son la organización, flexibilidad, facilidad de mantenimiento y capacidad de crecimiento.
Las normas de cableado estructurado establecen criterios para diseñar, instalar y comprobar estas infraestructuras, ayudando a garantizar que sus diferentes componentes funcionen correctamente.
Entre los estándares más conocidos se encuentran ANSI/TIA-568 e ISO/IEC 11801, además de las correspondientes normas europeas.
Y aunque pueda parecer un elemento secundario frente a dispositivos como routers, switches u ordenadores, el cableado tiene un papel fundamental: una red solo puede ofrecer un buen rendimiento si la infraestructura que la sostiene está correctamente diseñada e instalada.
En definitiva, invertir tiempo en planificar el cableado estructurado de redes permite disponer de una infraestructura más ordenada, fiable y preparada para las necesidades de conectividad del futuro.